Locomotoras para el desarrollo
Desde el Plan de las Cuatro Estrategias, del presidente Misael Pastrana, los gobiernos subsiguientes, ante la escasez de recursos para actuar en todos los frentes, han elaborado planes de crecimiento que identifican actividades o sectores prioritarios para que se conviertan en 'motores de crecimiento', con el fin de que arrastren al conjunto de la economía hacia mayores niveles de desarrollo y bienestar.
El presidente electo, Juan Manuel Santos ha llamado a estos 'motores' como 'locomotoras', para crear 2,4 millones de empleos nuevos hasta el 2014, y formalizar 500.000 puestos que hoy son informales. Todo ello, con el fin de reducir el desempleo por debajo del 9 por ciento en el 2014, y del 6 por ciento para el 2020.
Las locomotoras que han de jalonar el avance y crecer a más de un 10 por ciento anual son: infraestructura, agricultura, vivienda, minería, e innovación. Se busca que su impulso arrastre otros 'vagones', dando como resultado un significativo crecimiento de la producción de bienes, servicios, y por consiguiente del empleo, especialmente en el comercio, salud, educación, recreación y turismo, bancos, cooperativas, telecomunicaciones y transporte.
De las cinco locomotoras escogidas, dos tienen carácter transversal (infraestructura e innovación), tres son vertical (vivienda, agricultura y minería), y están enmarcadas dentro de 109 iniciativas, en donde se busca, que a través de ellas, todos los sectores tengan la posibilidad de avanzar en la senda del conocimiento. Sería oportuno que al concretar estas propuestas en el plan de desarrollo, que el nuevo Gobierno debe presentar a la aprobación del Congreso, se diera una importancia especial a la locomotora de la innovación y el conocimiento -crecimiento inteligente- para dar un mensaje más claro de la estrategia que se propone al país. En este orden de ideas, es necesario precisar más el alcance de las iniciativas que van del número 70 al 77, que tratan sobre este asunto, y que culminan con la propuesta de destinar el 10 por ciento de las regalías que van al Fondo Nacional de Regalías a la innovación. Dentro de la sociedad del conocimiento, lo importante no es estimular unos ramos en particular, como la agricultura o la minería, sino a todos aquellos subsectores que se puedan beneficiar de las nuevas tecnologías de la información para darles un mayor valor agregado (desde el acceso a materias primas hasta los servicios de posventa) y ponerlos en capacidad de competir internacionalmente.
Así las cosas, sería conveniente tener en cuenta la propuesta que para salir de la crisis ha presentado la Comisión de la Unión Europea, denominada Europa 2020, con el fin de focalizar los esfuerzos y centrarlos en "una estrategia de crecimiento inteligente, sostenible e integrador". Esas tres prioridades se refuerzan mutuamente y se concretan en los siguientes términos: crecimiento inteligente, que implica el desarrollo de una economía basada en el conocimiento y la innovación. Crecimiento sostenible, que busca la promoción de una economía que haga un uso más eficaz de los recursos, que sea verde y competitiva. Crecimiento integrador, frente a una economía con alto nivel de empleo, que tenga cohesión social y territorial.
